En la entrega anterior, explicamos por qué los gatos son físicamente un "líquido" (→¿Por qué se dice que los gatos son líquidos?).
Pero espera un momento. Los gatos no son los únicos animales que adoptan la forma de su recipiente.
Hámsteres, hurones, focas e incluso —sorprendentemente— leones: el reino animal está repleto de "líquidos" de lo más variopintos.
Esta vez, tomando al gato como valor de referencia "100", nos hemos tomado la libertad de elaborar nuestro propio ranking de fluidez en el reino animal.
Ranking de fluidez en el reino animal (gato = 100)
| Animal | Fluidez | Tipo de líquido | Características |
|---|---|---|---|
| Hurón | 120 | Fluido de baja viscosidad (tipo flujo) | Se desplaza "fluyendo" por tubos estrechos. Su fluidez instantánea supera a la del gato |
| Gato | 100 | Fluido de alta viscosidad (tipo relleno) | Referencia. Un líquido activo que busca por voluntad propia adaptarse a la forma de cualquier recipiente |
| Hámster | 85 | Sólido fundido (tipo transición de fase) | Cede ante la gravedad y "se aplana". Experto en fusionarse con el suelo |
| Foca | 60 | Gel viscoelástico (tipo elástico) | La tensión de su piel es alta; más que un líquido, es un "gel tembloroso" |
Veamos en detalle la "liquidez" de cada uno.
Los mamíferos candidatos a "líquido"
Hámster | Estado: fundido (mochi derretido por el calor)
Cuando se relaja, el hámster se aplana como si sus huesos hubieran desaparecido. Extendido sobre el suelo, recuerda exactamente a un mochi o daifuku (dulces japoneses de arroz glutinoso, blandos y aplastables). Como resultado de haber vivido en madrigueras estrechas para esconderse de los depredadores, sus costillas se mueven con gran flexibilidad, lo que le permite aplanar el cuerpo y colarse por cualquier rendija.
Hurón | Estado: en flujo (agua corriendo por una manguera)
El hurón, pariente de la comadreja, es conocido como "líquido alargado" gracias a su cuerpo esbelto y elongado. Atraviesa túneles increíblemente estrechos —como tuberías o el tubo de un rollo de papel higiénico— deslizándose como el agua. Gracias a su flexible columna vertebral, es capaz incluso de dar media vuelta dentro de un túnel.
Foca | Estado: amorfo (slime derramado en el suelo)
Cuando una foca sale a tierra y se tumba, el cuello desaparece entre el cuerpo y las extremidades quedan ocultas, convirtiéndose en una enorme "gelatina de agua". Su gruesa capa de grasa subcutánea cede a la gravedad y se adhiere al suelo, lo que a menudo provoca comentarios de que "se ha licuado".
Ratón | Estado: en fuga (ignorando las leyes de la física)
La versión roedora del "si la cabeza pasa, el cuerpo pasa". Ver cómo un cuerpo aparentemente demasiado grande para el hueco sale deslizándose por un agujero de pocos centímetros es puro comportamiento de líquido. La razón es que sus clavículas son muy deformables y pueden comprimir la caja torácica de forma extrema.
Los grandes felinos también son "líquidos" de pleno derecho
Leones, tigres, leopardos: a pesar de su enorme tamaño, son sin duda líquidos. Eso sí, si el gato doméstico es "agua", ellos son líquidos de altísima viscosidad, como la "miel" o la "lava".
La razón es simple: comparten con el gato doméstico la misma "clavícula flotante". Experimentos realizados en centros de rescate en Estados Unidos han confirmado que, cuando se les da una caja de cartón a leones y tigres, reaccionan exactamente igual que un gato doméstico: intentan meterse a la fuerza en una caja claramente más pequeña que ellos, desbordándose por todos lados.
La diferencia está en su enorme masa. Al ser más afectados por la gravedad, no pueden aplastarse como un gato doméstico, sino que adoptan un estilo de "derramarse lentamente".
| Animal | Estilo líquido | Descripción |
|---|---|---|
| Leopardo de las nieves | Fundido | Al tumbarse sobre rocas, su pelaje se adapta a cada irregularidad. "Crema derramada sobre piedra" |
| Leopardo | En suspensión | Colgando las cuatro extremidades de una rama, parece "ropa tendida a secar" |
| Tigre | Relleno | Le encanta el agua y se mete apretujado en cubetas pequeñas: un líquido de alta viscosidad |
La próxima vez que veas un leopardo derramado sobre una roca o una rama en el zoológico, piensa que está "fluyendo lentamente por su altísima viscosidad" y obsérvalo con esa perspectiva.
¿Más fluidos que el gato? Los felinos salvajes de "baja viscosidad"
Aunque el gato doméstico está especializado en "adaptarse perfectamente a cualquier recipiente", hay felinos salvajes que lo superan en la capacidad de fluir por rutas complejas.
Margay | Estado: superfluido
Pequeño felino salvaje de América Central y del Sur. Es capaz de rotar los tobillos traseros 180 grados y descender verticalmente por los árboles de cabeza. Mientras que el gato doméstico frena con las garras al bajar, el margay "fluye hacia abajo" sin resistir la gravedad: un superfluido con fricción cero.
Jaguarundi | Estado: flujo laminar
Conocido también como "gato comadreja" o "gato nutria", es un felino salvaje de cuerpo extremadamente alargado y patas cortas. Su aspecto es el de una "anguila con pelo". Al tener pocas irregularidades en su silueta, se desliza sin resistencia por tubos estrechos. Su rendimiento atravesando túneles supera al del gato doméstico.
Nublado (leopardo nublado) | Estado: líquido de gran capacidad
Con un tamaño similar al de un perro mediano, puede abrir la boca casi 100 grados y también rota los tobillos. Entre sus habilidades está colgarse de una rama solo con la cola, lo que provoca la ilusión de que "su viscosidad es anormalmente baja para su masa".
Sección extra: ¿Puede el ser humano convertirse en líquido?
Lamentablemente, la respuesta es no.
La razón definitiva es que la clavícula humana está firmemente fijada al esternón, actuando como un "puntal rígido". Aunque nos permite usar los brazos con estabilidad, genera la limitación de que "la cabeza pasa, pero los hombros se quedan atascados". La columna vertebral, que evolucionó para ser robusta en la marcha bípeda, también nos priva de fluidez.
Dicho esto, hay momentos en que el ser humano se acerca al estado líquido:
- Bebés y niños pequeños: gran parte de sus huesos son cartílago y tienen unos 300 huesos (los adultos tienen 206). Son más líquidos que los adultos
- Multitudes: en física, una "multitud de alta densidad" se trata como un fluido. El metro en hora punta es el fenómeno de flujo humano por excelencia
- Kotatsu / sofá "destructor de voluntades": tanto física como mentalmente, se observa un estado que se aproxima infinitamente al líquido (el kotatsu es una mesa camilla japonesa con calefactor; el sofá "destructor" es ese sofá tan cómodo del que es imposible levantarse)
Si el ser humano quisiera licuarse de verdad, parece que tendría que reiniciar su evolución desde el punto de "abandonar la marcha bípeda y dejar atrofiar las clavículas".
Extra: el amor por las cajas de cartón es universal
Una cosa más relacionada con los "líquidos". El amor por los espacios estrechos = amor por las cajas de cartón es también un instinto que trasciende las especies.
- Leones y tigres: reaccionan exactamente igual que un gato doméstico. Aunque la destrozan en un instante
- Conejos: no solo se meten dentro, sino que la mordisquean hasta dejarla hecha trizas. Son de la "escuela del bricolaje"
- Hurones: más que las cajas, sienten una obsesión enfermiza por los "laberintos" hechos de tubos conectados
- Hámsteres y ratones: la destrozan a mordiscos y se llevan los trozos como material de construcción para su nido
Por muy poco "viscoso" que sea un gato, ante una caja a su medida siempre intentará licuarse y acomodarse dentro, aunque sea una vez. Esa es la ley absoluta grabada a fuego en el ADN de los felinos: "If it fits, I sits".
Conclusión
Aunque en el ranking de fluidez algunos animales superan al gato en ciertos aspectos, "adaptarse por voluntad propia a cualquier forma de recipiente y mantener esa forma" —la definición más perfecta de líquido— sigue siendo encarnada de manera insuperable por el gato.
En lo que respecta a la "dignidad integral como líquido", el gato es, sin lugar a dudas, el rey.